"De pequeño, mi cerebro fue absorvido por el juego de Tetris. Ahora eso me ayuda a andar a través de la vida. Cuando estaba en sexto grado, mi amiga Chiyo y yo solíamos jugar este adictivo juego de puzzle -desarrollado en 1985 por un ingeniero rusa- durando horas y horas con una simple moneda de 100 yenes, en un salón de arcades (fichines) de Tokio. Probablemente, tendríamos que haber estado haciendo las tareas, o al menos simulándolo, pero, en cambio, estábamos allí, cada día después de la escuela, sentados lado a lado ejecutando locas maniobras con nuestros joysticks. Los mantras que repetía en mi cabeza mientras jugaba el juego a máxima velocidad -siendo un pre-adolescente- estaban en total sincronía con algunos de los dogmas básicos de la filosofía asiática.
En retrospectiva, si no hubiera sido tan fanático de Tetris cuando era un niño, hoy posiblemente sería una persona por completo distinta. Así es como un simple juego de video me enseñó lo que ni siquiera mis padres, maestros o religión ninguna podrían haber arraigado en mi testaruda cabeza pre-adolescente. Iré a través de las lecciones paso a paso:
- Tomar riesgos calculados: En el principio, cuando todavía tenés un monton de espacio físico y emocional con lo que trabajar, debes ir a por la máxima puntuación de Tetris, aun si eso significa darle y darle los primeros minutos sin gratificación instantánea. Paciencia, confianza en el futuro, e incomodidad ante lo desconocido, son un deber. No te preocupes, el bloque largo vendrá.
- Mantener las cosas simples: No trates de encapricharte y preparar el tablero para dos piezas opuestas o para crear agujeros donde meter bloques difíciles sin necesidad.
- Lo que sea que hagas, con dignidad: Dignamente podría significar varias cosas. Podría significar no dejar agujeros con el potencial de ser perfectos. También podría ser la necesidad de permanecer ecuánime a pesar del caos que esté tomando forma en la pantalla.
- El clavo que se sale debe ser martillado otra vez: Intentá no crear protuberancias en la superficie a menos que estés previendo un bloque verde o azul que requiera un hueco donde descansar. Las superficies lisas son más fáciles de manejar, y vos no querés ser quien cause los problemas en el tablero.
- Poner las cosas en perspectiva: Los bloques se están apilando y tu ansiedad es una bola de nieve. No dejes que te mate. Recibí todo lo que viene y espárcelo todo lo posible, así el daño no ocurre en un mismo sitio.
- Cuando enfrentes la adversidad, practicar la humildad: De modo que lo arruinaste, y el tablero está totalmente fuera de sincronía. Aquí es cuando debemos practicar moderación. No esperes recuperarte ejecutando dos o tres movimientos maravillosos que harán desaparecer los agujeros y milagrosamente retornaran las cosas a la normalidad. Probablemente morirás intentándolo. Ocupate de una línea por vez, y repetí para vos mismo: esto, también, va a pasar. Antes de lo que te des cuenta, estarás encarrilado nuevamente.
*Nota 1: Si de chiquito no entendías el tetris, o te parecía un juego aburrido... sos un boludo.
*Nota 2: Si ahora que sos mas grandecito, te sigue sin gustar el tetris... tu vida será un camino sinuoso muy dificil de recorrer, tu casilla de correo se va a llenar de spam y esos niñitos africanos a los cuales Bill Gates dona UN centavo de dolar por mail que mandes, se van a morir.
*Nota 3: Si escribía un texto de la extensión de éste, y no decía ninguna pelotudez, me iba a sentir mal, para eso creé el punto 2 y 3 :D
*Nota 4: Todos los errores de ortografía estan puestos apropósito. No jodan.
Saludos para todos! (si es que alguien en el mundo lee mi blog...) Y dejen comentario, asi me entero! Gracias!